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El Qigong
La palabra Qigong (que se pronuncia “chi-gung”) se deriva de dos ideogramas chinos. Qi ( o Chi) se refiere a nuestra energía vital, a la fuerza de nuestra vida, o nuestra respiración. A veces se le traduce como “el vapor de la materia más fina”, su ideograma representa el vapor que se eleva de un grano de arroz en cocimiento, y que simboliza la esencia destilada. ‘Gong’ significa la práctica o el cultivo. Qigong, por lo tanto, es el cultivo de la energía vital a la cual los chinos llaman Qi, la fuerza que anima a todo ser viviente.
La práctica del arte del Qigong abre el flujo del Qi no sólo en el área donde nos estamos moviendo, sino a través de todo nuestro cuerpo. Cuando se encuentra equilibrado y fortalecido por la práctica del Qigong, nuestro Qi nos mantiene en forma y saludables toda nuestra vida. Aunque el Qigong ha sido estudiado durante miles de años por los médicos tradicionales chinos, los científicos occidentales tanto de China como de los EE. UU. apenas han comenzado de manera bastante reciente, a aplicar el método científico a esta práctica. Los estudios iniciales del Qigong y el ejercicio relacionado para el cultivo del Qi, el Tai Chi, demuestran que su práctica regular reduce la presión sanguínea, mejora la función cardiaca, libera de las adiciones, reduce de una manera significativa las caídas y las fracturas en los ancianos y reduce la fatiga, la ansiedad, la tensión, la depresión y la confusión mental a cualquier edad. Popularmente, el Qigong se ha asociado con los actos asombrosos que realizan sus maestros, de quienes se dice que son capaces de mover objetos sin llegar a tocarlos, con sólo un movimiento de su dedo; de encender focos eléctricos con tan sólo tocarlos; o de disolver tumores sin siquiera tener que tocar el cuerpo del paciente. Los entusiastas creen que su práctica cura una variedad de enfermedades, desde las condiciones cardiacas hasta la artritis, desde el asma hasta el sida.
A pesar que algunas recientes investigaciones se han enfocado en la medición del Qi por medio de imágenes bio-luminosas, o en el registro de los efectos del Qigong sobre las enfermedades, la fuerza vital del Qi todavía no alcanza a ser comprendida por completo a través de los métodos convencionales.
Dada la popularidad creciente de la medicina Oriental en nuestro país, es probable que para cuando la ciencia occidental finalmente pueda registrar y describir todo lo que el Chi hace, millones de personas a nivel mundial habrán ya experimentado el poder de esta energía vital.
De las cuatro ramas principales de la medicina tradicional china: la acupuntura, la herbolaria, el Qigong y el masaje, el Qigong es la más fácil de practicar como técnica de autocuración. A excepción del Qigong externo o médico, que requiere de un practicante que emita el Qi y lo mueva a través del cuerpo del paciente, nadie más puede hacer el Qigong por ti. ¡Todo lo que necesitas es tu propio Qi!
Cuando practicas el Qigong, realizas una serie de gráciles movimientos y posturas que son como un baile sencillo, diseñado a equilibrar la energía vital a través de tu cuerpo. Esta práctica también incluye la meditación y la visualización, el auto masaje y la expresión de ciertos sonidos. Cuando practicas el Qigong con regularidad, tu salud y tu condición física están en tus propias manos. Sutiles y, sin embargo, potentes, los resultados de practicarlo te asombrarán.
Sesiones de Qigong en grupo: 60 min., $ 12.00 USD por persona y por sesión.
Clase privada e individual de Qigong de 60 min., $ 55.00 USD.
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